DESCUBRE HUNGRÍA

Bienvenidos a Hungría

Hungría, un país que proyecta realeza y elegancia en cada rincón donde te encuentres. Este país posee un territorio extenso, que coincide con las fronteras de Rumania, Eslovaquia, Ucrania, Serbia, Croacia, Eslovenia y Austria. Aunque no tiene territorio marítimo, sus amplias conexiones con países vecinos lo hace un territorio rico y diverso a nivel cultural.

Es una región con mucha biodiversidad, con espacios naturales impresionantes y dignos de admiración. Las reservas naturales son inmensas y en ellas, muchas especies de fauna viven libres y sanas. No hay una sola época del año en la que Hungría no sea espectacular en cada una de sus esquinas.


Se destaca internacionalmente por la perfección de sus vinos, su gastronomía variada y única. También destaca por su impresionante historia como sede del imperio austro-húngaro y sus aguas termales. Todas sus ciudades y pueblos mantienen (o han restaurado) su antigua arquitectura medieval, adaptándose a la modernidad sin apartar sus raíces. Esto lo hace estar lleno de lugares icónicos y valiosos en el ámbito histórico.

Es un país amplio y perfecto para hacer de él, el destino para tu próximo viaje. Por eso, te presentamos 7 de los más hermosos paraísos húngaros, que una vez que los conozcas, no querrás abandonarlos.


¿Qué debes saber sobre Hungría?

  • Moneda: Florín (Ft)
  • Zona horaria: GMT + 1
  • Idioma: Húngaro
  • Electricidad: 230 V / 50 Hz, clavijas tipo C y E
  • Es un país seguro y en los sitios menos concurridos no son frecuentes los robos, pero en sitios más concurridos tendrás que tener precaución con los carteristas.
  • Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan visado Schengen y la mayoría de los ciudadanos fuera de la Unión Europea tampoco lo necesitan para estancias de 90 días o menos. Para más información sobre visados, consulta aquí.

¿Qué ciudades se destacan en Hungría?


¿Qué ver en Hungría?


El Lago Balatón y la península de Tihany

Al llegar a Balatón te preguntarás… ¿es un lago o un mar? Sus aguas son semejantes a un arrecife de coral y posee una gran extensión acuática. La superficie del lago posee mareas y olas que lo asemejan a un pequeño océano fangoso. El lago Balatón está rodeado de magníficos pueblos clásicos entre los que destaca Tihany, una península pintoresca con arquitectura clásica. En ella respirarás tranquilidad al caminar por sus calles y podrás visitar Belső-tó, su lago interno. Cerca de Tihany, encontrarás pequeños pueblos como Kopaszhegy y Sajkod. La Reserva Natural de Külső-tó también está en la península y es ideal para actividades de senderismo en verano y el avistamiento de la ciudad entera desde sus colinas.



Explorar los bosques de Örség

La región de Örség es una zona montañosa y fronteriza que ha sido declarada Parque Nacional desde el 2002 y cuenta con una extensión de bosque que supera los 400 kilómetros. En él podrás navegar, nadar y pescar en el lago Vadása, caminar a través de bosques profundos y subir colinas escarpadas para observar el mar de árboles. En su territorio, no encontrarás ninguna ciudad; tan solo pequeños caseríos compuestos por casas construidas en madera e inspiradas en el siglo XIII. Los pueblos más destacados y antiguos de Örseg son Öriszentpéter, Szalafö y Kormend. En ellos encontrarás muchos tesoros arquitectónicos valiosos para el pueblo húngaro.



El Parque Nacional de Hortobágy

Las bellezas naturales húngaras son insuperables y lo demuestra el Parque Nacional de Hortobágy, el área protegida más grande del país y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es un valle hermoso, dominado por una impresionante extensión de pastizales donde especies autóctonas de Hungría, pastan sin ninguna preocupación. Un río con el mismo nombre, nutre completamente el parque con sus aguas, y el embalse artificial Tisza lo embellece y hace de hogar para muchas aves migratorias. En el pueblo de Hortobágy podrás atravesar el puente de los 9 agujeros, elevado sobre el río y conocer las costumbres de sus antiguos pobladores. No olvides visitar el monumento a la guerra. Un tanque gigantesco, levantado en memoria a las víctimas de los conflictos bélicos del país.



El pueblo medieval de Hollókö

Sus habitantes lo llaman “el pueblo más bonito de Hungría” y tienen mucha razón. Es un museo al aire libre, que mantiene la arquitectura antigua de la etnia Palóc; habiendo restaurado por completo los 70 edificios que componen el poblado después que se quemaran en un gran incendio. En Hollókö, el tiempo se detuvo hace mucho y sus habitantes aún conservan todas las tradiciones culturales antiguas; mostrando en cada hogar, los oficios de sus habitantes (herreros, carpinteros, tejedoras y vidrieros). Cerca del poblado encontrarás las ruinas de una antigua fortaleza construida en el siglo XIII y que está acompañada de misteriosas leyendas mágicas. Ha sido restaurada casi por completo y está abierta a los viajeros que deseen conocer sus exposiciones e historias.



La ciudadela de Visegrád

A orillas del río Danubio se encuentra asentada Visegrád. Es una antigua ciudadela real de la época feudal dominada por dos impresionantes construcciones del Medioevo: La Fortaleza de Visegrád y el Palacio Real. La primera, es un asentamiento defensivo, construido en el siglo XIII en lo alto de una montaña, desde el cual podía visualizarse un amplio horizonte y la ciudad entera. Está rodeada por cuatro torres que rodean sus mazmorras, la iglesia de San Nicolás y el castillo. Por otro lado, las ruinas del Palacio Real están también bastante conservadas, manteniendo intacto su amplio jardín, con esculturas, fuentes y pozos que te harán sentir en la época de la realeza. Visegrád es un destino poco convencional, pero realmente divertido. El pueblo parece sacado de una pintura en oleo y la calle Rév Street es el centro gastronómico y social de la ciudadela.



Las Cuevas de Aggtelek

En el norte oriental de Hungría, muy cerca de la frontera con Eslovaquia, encontrarás el Parque Nacional de Aggtelek. Es una de las reservas naturales más importantes del país, por la gran cantidad monumentos especiales que resguarda. Uno de ellos es el sistema de cuevas Baradla-Domica. Es una formación rocosa que se extiende por más de 25 kilómetros y abarca territorio subterráneo de los dos países. Lo que más llama la atención de estas cuevas son sus curiosas formaciones de estalactitas en forma de gotas. Para que el agua diese forma a la roca, hicieron falta muchos siglos. Por eso es considerada un tesoro natural. Además de las cuevas, el pequeño pueblo de Aggtelek es ideal para recorrer al salir del parque. A pesar de haber sido destruido en diversas guerras, sus habitantes han restaurado la mayoría de su infraestructura clásica y sus casas de piedra se mantienen intactas.



Los dulces vinos de Tokaj

Para los degustadores del vino y aquellos que anhelan conectarse con la naturaleza, elegir Tokaj como próximo destino será la mejor decisión. Esta pequeña región es reconocida mundialmente por la fabricación de uno de los vinos más dulces, que en antaño, fue la bebida oficial de los grandes banquetes reales. Tokaj es la casa de los “vinos dorados” más exquisitos y es una zona vinícola encantadora, abierta a viajeros anhelantes de combinar los platos autóctonos húngaros con una copa de vino local. En Tokaj hay mucho por hacer. Podrás entrar al museo de porcelana, visitar el monumento a la bandera de Tokaj o disfrutar de la animada vida nocturna en la ciudad.



Ahora que sabes qué ver en Hungría, ¿quieres visitar este país? Contáctanos aquí o en las redes sociales y estaremos encantados de ayudarte.


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