OSLO

Las 10 cosas que hacer en tu viaje a Oslo

Es conocida como la capital verde del mundo. Oslo se ha convertido en referencia absoluta para cualquier ciudad del planeta, ya que ha logrado combinar casi a la perfección el modelo ecológico y ambientalista, con el desarrollo de la tecnología y la modernidad. Su fama se debe principalmente a la equidad entre la prosperidad y el bienestar que ofrece a sus ciudadanos y visitantes.

Esta ciudad es bastante agraciada, debido a su maravilloso entorno natural, que ha aprovechado muy bien creando numerosos espacios a cielo abierto y hermosos jardines que enaltecen su paisaje urbano. Además de las bellezas naturales, su riqueza cultural y gastronómica demuestra que la ciudad de tigre es una de las más completas del mundo.

Estas son las 10 cosas que no puedes perderte de esta ciudad



Conocer el barrio de Damstredet

Justo en el centro de Oslo se encuentra Damstredet, un barrio antiguo con un encanto muy especial. La calle empedrada está ubicada sobre una fuerte pendiente, y rodeada por hermosas y coloridas casas de madera construidas durante el siglo XVIII. Actualmente estas cabañas están totalmente habitadas y muy bien conservadas. Al final del recorrido encontrarás el cementerio de Var Frelsers Gravlund, un lugar tan abierto e iluminado que, al atravesarlo, sentirás que caminas por un parque de la ciudad. Sin duda sus coloridos jardines y su aire de antaño te cautivarán.


Recorrer la península de Bygdøy

Bygdøy es una zona residencial que ofrece excelentes opciones culturales y paisajes de ensueño. Es conocida por reunir gran parte de los museos históricos más importantes del país, entre los que destaca el Museo de los Barcos Vikingos. Además, cuenta con imponentes construcciones como el Palacio de Oscarshall y Kongsgård. Si eres amante de la naturaleza, este es el lugar indicado para ti, pues posee muchas zonas para practicar el senderismo, mientras admiras la riqueza de su flora. También podrás recorrer sus hermosas playas, donde disfrutas del mar y el sol en su máximo esplendor.




Perderse en la calle Karl Johans Gate

Es la calle principal de la capital noruega y fue nombrada de esta forma en honor al Rey Charles III John. Su recorrido comienza en el Palacio Real y termina en la estación de trenes de Oslo. Durante la travesía, observarás verdaderas joyas arquitectónicas, entre las que destacan la Catedral, el Teatro Nacional y la Universidad de la ciudad. Es perfecta para realizar un paseo de noche y dejarse deslumbrar por su hermosa iluminación. También encontrarás numerosos restaurantes, donde podrás degustar la comida típica del lugar. Una vez que recorras Karl Johans Gate, regresarás una y otra vez.


Surcar el fiordo de Oslo

Este fiordo es un profundo entrante de agua marina ubicado en la costa sureste de Noruega, que posee en su interior canales de más de 100 kilómetros y fue declarado patrimonio de la humanidad en el año 2005 por la incomparable belleza de sus paisajes. Cuenta con un túnel subterráneo que desemboca en un imponente glacial que, al atravesarlo, te hará activar tus cinco sentidos al máximo potencial. Para los visitantes aventureros, se ofrece paseos en canoa, senderismo o escaladas en sus colinas escarpadas. Pero si buscas algo más relajado, puedes recorrerlo en barco, y disfrutar una imagen completa de esta exuberante reserva natural.




Encontrar al tigre de la ciudad

El Tigre es el habitante más visitado y retratado de Oslo. Esta majestuosa estatua de bronce que mide más de 4,5 metros de largo fue realizada en el año 2000 por Elena Engelsen como un regalo de aniversario para la ciudad, cuando esta celebró los 1000 años de su fundación. Es un símbolo capitalino que evoca la célebre frase de Munch: “Oslo es una ciudad fría y peligrosa”. También se dice que está inspirado en el poema Sidste Sang de Bjørnstjerne Bjørnson que relata la lucha entre un tigre que representa el riesgo y un caballo como muestra de seguridad. En la actualidad, sus habitantes no presentan a esta emblemática obra de arte como muestra de peligro sino como signo de un lugar apasionante y muy popular.


Relajarse en el puerto de Bjorvika

Esta zona portuaria está ubicada en una pequeña bahía del Fiordo de Oslo. Desde el año 2000 es considerado el centro cultural de la ciudad y combina la arquitectura moderna y funcional, con siglos de historia y edificaciones antiguas. Uno de los lugares más emblemáticos es la fortaleza de Akershus, un conjunto de edificios militares construidos en la edad media que aún conserva su función original. Dentro de sus fortalezas podrás conocer los museos de las fuerzas armadas y de la resistencia. Si quieres un paseo fuera de lo común no dejes de visitar el tejado de la Casa de la Ópera que posee una hermosa superficie hecha de mármol blanco. Está diseñada para caminar sobre ella y desde allí, poder admirar los diferentes ángulos de la ciudad.




Comer en el barrio de Grünerløkka

La ciudad está llena de una gastronomía diversa y exquisita, además es en el barrio de Grünerløkka, donde encontrarás un sin fin de opciones para comer. El lugar más recomendado es el mercado de Mathallen. Aquí es que podrás disfrutar de los distintos sabores que ofrece cada puesto gastronómico y deleitarte con la gran diversidad de comida que puedes encontrar. Pero, algo que no puedes perderte es la famosa salchicha Pølse. A tu disposición, tendrás también una gran variedad de frutas y verduras típicas del país.


Visitar el parque Vigeland

El parque de las esculturas es un tesoro artístico ubicado en Frognerparken. Fue creado entre los años 1907 y 1942. Este fascinante lugar recoge la obra del escultor Gustav Vigeland, que además de tallar más de 200 piezas que representan el transcurso de la vida y sus distintas emociones, se involucró directamente en el diseño del parque. En tu visita, encontrarás el puente de granito con 52 esculturas en los laterales, la fuente monumental que simboliza la muerte y el renacimiento, y el monolito que mide 17 metros de alto y tiene más de 100 figuras humanas entrelazadas para mostrar el ciclo de la vida. Si te gusta el arte, Vigeland figurará al inicio de tu ruta viajera.




Aprender en el Museo Kon-Tiki

Fue construido para albergar al Kon Tiky, una embarcación artesanal de madera utilizada por el explorador Thor Heyerdahl durante su viaje por el océano Pacífico en el año 1947. Actualmente posee dos embarcaciones originales y memorables a nivel mundial, además de otras esculturas y recursos que demuestran la migración del hombre a través del mar en tiempos prehistóricos. Este emblemático museo también cuenta con un área de cines que contiene material audiovisual sobre las expediciones de Heyerdahl. Si quieres conocer de cerca la historia marítima de Oslo, no dejes de venir a este pequeño pero fascinante lugar.


Escaparse a la isla de Hovedøya

Esta pequeña isla está ubicada en el fiordo de Oslo y su extensión es menor a los 800 metros, por lo que se puede recorrer con facilidad. Hovedøya es un área protegida, conocida por su rica biodiversidad de especies de plantas, flores y árboles comunes y en peligro de extinción. Es el lugar perfecto para relajarse, ya que no será difícil encontrar playas solitarias para descansar o algunas más concurridas para poder divertirse. Aquí también podrás practicar senderismo, mientras disfrutas el aire fresco de sus exuberantes paisajes. Esta es una joya natural que no puedes perderte.



Estos son los 10 que no puedes perderte de Oslo, ¿quieres visitarla? Contáctanos aquí o en las redes sociales y estaremos encantados de ayudarte.

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