DESCUBRE RUMANIA

Bienvenidos a Rumania

Rumanía es un país ubicado en la Europa del sur que ofrece mar y montaña por partes iguales. Por un lado, tenemos la costa del mar negro donde se puede disfrutar de cualquier deporte acuático y explorar toda la zona marina en caminatas de aventura. Y por el otro, paisajes de montaña que te hacen pensar en que estás en una novela de fantasía.


También podrás encontrar en cualquier ciudad o pueblo, lugares de gran valor cultural e histórico, como las ciudades medievales, castillos y edificaciones con una arquitectura única donde se mezcla el estilo gótico con la construcción tradicional de madera.

Por eso, te invitamos a descubrir estos 7 lugares que no puedes dejar de conocer en tu estadía.


¿Qué debes saber sobre Rumania?

  • Moneda: Leu rumano (RON)
  • Zona horaria: GMT + 2
  • Idioma: Rumano
  • Electricidad: 230 V / 50 Hz, clavijas tipo F
  • Es un país seguro y en los sitios menos concurridos no son frecuentes los robos, pero en sitios más concurridos tendrás que tener precaución con los carteristas.
  • Los ciudadanos de la Unión Europea no necesitan visado Schengen y la mayoría de los ciudadanos fuera de la Unión Europea tampoco lo necesitan para estancias de 90 días o menos. Para más información sobre visados, consulta aquí.

¿Qué ciudades se destacan en Rumania?


¿Qué ver en Rumania?


La región de Maramureş

Maramureş se encuentra en la parte norte del país, donde el paisaje es un mosaico de campos y prados con una herencia campesina presente en los pueblos a través de los molinos, casas de madera y portales tallados. Sus principales atractivos son las ocho iglesias de madera declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que fueron construidas durante los siglos XVII y XVIII por la prohibición de construir iglesias ortodoxas de piedra. Estas pintorescas iglesias se destacan por sus empinados tejados y sus torres puntiagudas. También muestran un sinfín de elementos únicos, como sus murales o sus elementos decorativos. Entre las más conocidas, se tienen las de los Santos Arcángeles (Rozavlea) y Cuvioasa Paraschiva (Poienile Izei). Otro aspecto que hace esta región digna de visitarla es el cementerio alegre del pueblo de Sapanta. Este curioso cementerio se ha convertido en lugar de peregrinaje de los que visitan la zona gracias a las interesantes y coloridas lápidas de madera que adornan cada tumba, que muestran grabados sorprendentes de escenas de la vida cotidiana o la causa de su muerte de los difuntos.



El pueblo de Sibiu

Sibiu se encuentra al sur de la región de Transilvania. Su casco histórico le hizo ser considerada Ciudad Europea de la Cultura, título que obtuvo en el año 2007 y la ha hecho convertirse en un importante centro turístico. En su jurisdicción, encontramos también uno de los lagos más espectaculares: el lago glaciar Bâlea, ubicado a una altitud de 2.034 metros. El lago y el área a su alrededor fueron declarados en 1932 reserva científica. La reserva incluye varias plantas únicas y animales protegidos. Una de las cosas que más sorprenden del lago ocurre en ocasiones hacia finales de octubre, cuando se forma un puente de hielo que se mantiene hasta finales de mayo. El lago Bâlea se encuentra a una distancia de 77 kilómetros del pueblo de Sibiu y la vía por la que se puede llegar es la Transfăgărășan, una de las carreteras de montaña más espectaculares y famosas de Europa.



La Mina de sal de Turda

En Rumanía, uno de los sitios más visitados es la mina de sal de Turda, situada en la provincia de Cluj-Napoca. Esta antigua y maravillosa mina se abrió al público en 1992 y se ha convertido en una especie de parque temático. La mina está dividida en diferentes partes. La más cercana a la superficie es la Mina de Rudolf, a la que se puede llegar por medio de un ascensor panorámico. También impacta la Mina Terezia, que tiene forma de un gran cono y una altura 120 metros, en la que, una parte, es una sala de tratamiento médico subterráneo. Es un destino realmente interesante y diferente que valdrá la pena conocer en tu visita.



Sighișoara

Es una ciudad con un casco antiguo impresionante ubicada en las faldas de los montes Cárpatos. Entre sus principales atractivos, encontramos la torre del reloj, desde donde se contemplan los tejados de la ciudad y donde, además, se encuentran unas placas que te cuentan a cuántos kilómetros estás de Budapest, Madrid y otros sitios del mundo. No dejes de admirar la casa Veneciana llamada así por la forma de sus ventanas y la iglesia Biserica Manastirei, que forma parte del monasterio de los dominicos desde el siglo XIII. La Catedral Ortodoxa de Sighisoara es famosa no solo por su arquitectura y por su bonito interior, sino porque es el lugar ideal para oír los cánticos de los monjes, que, con tan solo escucharlos una vez, nunca te olvidarás de ellos. También podrás encontrar la casa donde vivió durante cuatro años Vlad Dracul y donde nació su hijo Vlad Tepes, el que inspiró el personaje del conde Drácula.



Las ruinas de la fortaleza de Poenari

Poenari es un castillo en ruinas que se encuentra cerca de las montañas Făgăras. Está encima de un acantilado y es famoso por ser la fortaleza de Vlad Tepes, el príncipe rumano. Fue erigido a comienzos del siglo XIII y en el siglo XV, con la intención de poseer una fortaleza en lo alto de un precipicio, pero Vlad III, llamado el Empalador, la reparó y acondicionó. Debido a su tamaño y localización, se derribó una parte de su estructura por un deslizamiento de tierra. Aparte de su fascinante arquitectura que aún se evidencia en las ruinas, es también un gran reto visitarlo, ya que tendrás que subir 1500 escalones para llegar a la fortaleza. El esfuerzo, sin embargo, es recompensado por lo maravilloso del lugar y la vista que es absolutamente fantástica.



El castillo de Corvin o Hunyad

Es un castillo ubicado en la región de Transilvania, entregado a Juan Hunyadi por Segismundo, rey de Hungría, en agradecimiento por haber sido quien detuvo a los turcos en su invasión a Europa a través de los Balcanes. El castillo es una reliquia, y por ese motivo, el hijo de Juan, Matías Corvino, fue quien lo restauró. Es de estilo gótico, pero al transcurrir el tiempo, se le añadieron elementos renacentistas y barrocos. Lo que más destaca son sus torres defensivas y su jardín central, su puente levadizo y un patio interior. Fue construido sobre las ruinas de una antigua fortificación, y es de grandes dimensiones, con altos tejados de pizarra roja y ornamentos de piedra labrada.



El lago Ochiul Beiului

El lago Ochiul Beiului es uno de los más bellos de Rumanía. Está rodeado por un bosque verde en una zona salvaje del condado de Caras-Severin, en el suroeste del país. Tiene origen kárstico y sus aguas tienen una transparencia que lo hacen distinto a los demás. La forma en que puedes acceder a este hermoso lago es caminando a través del bosque, pero las hermosas vistas que encontrará valdrán la pena. Lo más especial de este lago es que nunca se congela, ya que su temperatura permanece sin cambios durante todo el año. Además, su curioso nombre proviene de una leyenda según la cual, el hijo de un Bey o líder otomano que tenía ojos azules brillantes se enamoró de la hija de un pastor. El Bey no estuvo de acuerdo con esta unión y decidió matar a la chica, pero su hijo se adentró en el bosque y con sus lágrimas, creó este lago. Es por eso que, según la leyenda, el agua posee el mismo color que sus ojos.



Ahora que sabes qué ver en Rumania, ¿quieres visitar este país? Contáctanos aquí o en las redes sociales y estaremos encantados de ayudarte.


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